El ácido hialurónico es una sustancia que se encuentra de manera natural en nuestro organismo, puesto que forma parte de numerosos tejidos y órganos de nuestro cuerpo como los cartílagos o la propia piel. A medida que nos vamos haciendo mayores, la presencia de esta sustancia va disminuyendo considerablemente. A partir de los 35 años la forma de nuestro rostro comienza a cambiar como consecuencia del descenso de nuestro capital de ácido hialurónico. Esto provoca la pérdida de volumen y de firmeza y la aparición de arrugas, y por lo tanto el envejecimiento de la piel.

El ácido hialurónico comenzó a usarse en cosmética como un tratamiento antiarrugas en la década de los 90, en forma de viales inyectables que consiguen, de manera prácticamente inmediata, devolver a la piel su volumen inicial e hidratarla en profundidad, mejorando también su tersura y luminosidad. Así, se corrigen los primeros signos del envejecimiento cutáneo manteniendo nuestra piel joven por más tiempo.

Esto se debe a que la aparición de arrugas y flacidez asociadas al paso del tiempo se produce en gran parte por la pérdida de hidratación en la piel que provoca la disminución de ácido hialurónico y de la capacidad de nuestro organismo para reponerlo a medida que nos hacemos mayores.

 

¿Que ventajas presenta el udo de acido hialuronico, respecto a otro materiales de relleno permanente?

Ya hemos dicho que la principal ventaja del ácido hialurónico radica en su seguridad de uso y en su prácticamente nulo riesgo de reacciones alérgicas. Pero no  se trata de su única ventaja. Al ser una sustancia natural que se reabsorbe progresivamente, se puede conseguir un resultado muy duradero mediante pequeños retoques, sin comprometer la seguridad y sin introducir en la piel un material completamente extraño a la misma. De hecho, y dado que finalmente todo el mundo debe envejecer en mayor o menor medida, conseguimos evitar la presencia de materiales permanentes que a veces pueden resultar bastante obvios e incluso palpables a edad más avanzada, cuando la morfología facial se modifique inevitablemente.

¿Cuanto tiempo dura su efecto?

El ácido hialurónico es reabsorbible, por lo que dura entre seis y ocho meses, según el paciente. Posteriormente, con pequeños retoques, se puede conseguir un resultado duradero. De cualquier manera, y dado que la reabsorción no es brusca sino que se produce de manera progresiva, es el paciente quién decide cuando se realizará el siguiente retoque, según sus necesidades.

Si quieres saber mas pincha aqui (link:https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81cido_hialur%C3%B3nico) hacer el link

 

Se trata de un procedimiento mediante el cual se depositan pequeñas cantidades de una sustancia de relleno, el ácido hialurónico, en el interior de la piel, consiguiéndose una recuperación del volumen perdido debido a la edad y al aumento de la flaccidez cutánea. El ácido hialurónico es una molécula presente en todos los tejidos, de manera que su integración en la dermis se produce de forma totalmente natural, por lo que hoy día se considera el material de relleno más seguro y con menores riesgos.

Es un procedimiento muy cómodo para el paciente, que se realiza de manera ambulatoria en consulta y en un tiempo variable entre 15 y 30 minutos. Habitualmente no es necesaria anestesia y es muy bien tolerado mediante la aplicación de frío local, con mínimas molestias. Sin embargo, en el caso de que presente excesivas molestias, se puede usar anestesia local o locorregional. Además, localmente tan sólo notará un cierto enrojecimiento en el área tratada que desaparecen en pocos minutos/horas, por lo que es un procedimiento muy discreto que le permite incorporarse inmediatamente a su vida social y laboral.

El ácido hialurónico, al ser una sustancia natural, es reabsorbida progresivamente por el tejido. De esta manera el riesgo de reacciones alérgicas es prácticamente nulo, al contrario de lo que ocurría con los primeros materiales de relleno.
Además, recuerde que en Clínica Clemente todos los tratamientos son realizados personalmente por su dermatólogo, lo cual constituye la máxima garantía para su piel.

Ya hemos dicho que la principal ventaja del ácido hialurónico radica en su seguridad de uso y en su prácticamente nulo riesgo de reacciones alérgicas. Pero no  se trata de su única ventaja. Al ser una sustancia natural que se reabsorbe progresivamente, se puede conseguir un resultado muy duradero mediante pequeños retoques, sin comprometer la seguridad y sin introducir en la piel un material completamente extraño a la misma. De hecho, y dado que finalmente todo el mundo debe envejecer en mayor o menor medida, conseguimos evitar la presencia de materiales permanentes que a veces pueden resultar bastante obvios e incluso palpables a edad más avanzada, cuando la morfología facial se modifique inevitablemente.

El ácido hialurónico es reabsorbible, por lo que dura entre seis y ocho meses, según el paciente. Posteriormente, con pequeños retoques, se puede conseguir un resultado duradero. De cualquier manera, y dado que la reabsorción no es brusca sino que se produce de manera progresiva, es el paciente quién decide cuando se realizará el siguiente retoque, según sus necesidades.

El ácido hialurónico es un producto muy versátil por lo que presenta muchas aplicaciones. Existen diversas presentaciones en función del tamaño de la molécula, que se usan en distintas localizaciones según la profundidad de las arrugas a tratar. El mayor tamaño de molécula se usa en arrugas profundas como los surcos nasolabiales, arrugas peribucales, y para recuperar el volumen perdido en labios. Otras arrugas más superficiales se tratan con ácido hialurónico de menor tamaño molecular.

Sin embargo no todas las arrugas faciales son susceptibles de un tratamiento aislado mediante rellenos con ácido hialurónico. Aquellas arrugas de expresión que se forman debido a la contracción excesiva de ciertos grupos musculares se deben tratar con botox, para relajar el músculo, y posteriormente se pueden tratar con ácido hialurónico para recuperar la pérdida de volumen residual.

¿Se puede usar junto con el botox?

Si. De hecho ya hemos comentado que en aquellas arrugas debidas a la contracción excesiva de ciertos músculos (habitualmente arrugas situadas en el tercio superior de la cara) se deben tratar mediante botox o con una combinación de ambas técnicas. Cuando estas arrugas son incipientes o se tratan de forma precoz (a comienzo de la edad media) con botox, puede ser suficiente con dicho tratamiento para hacerlas desaparecer. Sin embargo, cuando el tratamiento es más tardío, la pérdida de volumen es más evidente y en estos casos puede no ser suficiente con relajar el músculo. En estos casos lo más adecuado es combinar ambas técnicas, relajando el músculo y posteriormente recuperando volumen con ácido hialurónico.

En Clinica Clemente haremos un estudio de su situación y de sus expectativas y le informaremos de cuál es el tratamiento más adecuado en su caso. Además, le ofreceremos un presupuesto ajustado a sus necesidades, sin compromiso.